domingo, 28 de diciembre de 2014
sábado, 20 de diciembre de 2014
¿PROTECCIÓN DE LA SEGURIDAD CIUDADANA?
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| Los diputados del Grupo Plural contra la Ley Mordaza |
Bajo el calificativo de “protección
ciudadana” se esconden en la conocida como “ley mordaza” una nueva serie de
medidas que convierten su nombre en una ironía, pues es una ley que ofrece
justo el concepto opuesto de lo que debería ser la seguridad de los ciudadanos.
Abren la posibilidad de que cualquier persona que ejerza su libre expresión se
transforme directamente en delincuente ante los ojos de los agentes que
deberían vigilar esa libertad en lugar de coartarla.
Que no nos extrañe. En realidad
este contrasentido no hace más que continuar la lógica que ha mantenido este
Gobierno en todas sus actuaciones. Si ya consideraron que se crea empleo
abaratando los despidos, que privatizar facilita el acceso a la salud y la educación,
que desahuciar es estabilizar la economía o que la transparencia consiste en
apartar jueces y negarlo todo, ¿por qué no admitir como garantía de seguridad
la criminalización de la protesta social?
Recordemos que esta ley sanciona
a partir de ahora con multas que alcanzan cifras millonarias la participación
–a criterio de la Policía-
en desórdenes, acampadas, la no identificación, hacer grabaciones de abusos
policiales o las manifestaciones no comunicadas (hagamos notar que en las
concentraciones espontáneas de la población ante situaciones de alarma no se
dispone de tiempo para solicitar la convocatoria y por tanto esa espontaneidad
queda restringida al antojo de las autoridades). Y recordemos también que este
nuevo lote de medidas no van aisladas sino que se suman y se complementan con
las venideras en la Ley de
Tasas, que en el colmo de los colmos convertirían en un privilegio el poder
defenderse legalmente de una acusación arbitraria de delito.
El objetivo es evidente: esta ley
trata de silenciar mediante el miedo las luchas sociales. Es la respuesta a la
defensiva ante el movimiento obrero, ante las diferentes Mareas, las
plataformas antidesahucios, las ocupaciones pacíficas de lugares públicos, las
Marchas de la Dignidad
o ante cualquiera de las respuestas lógicas, coherentes y deseables de la
sociedad ante la precariedad y el austericidio.
Ya hemos vivido en estos últimos
años bastantes situaciones judiciales y de exceso de fuerza tras los intentos
de represión contra actos reivindicativos en muchos compañeros. Con la nueva
ley se pretende aumentar el efecto disuasorio de las sanciones, limitando
nuestra defensa y dejándola en manos del criterio policial.
Ante este intento de silenciar la
protesta social se impone la respuesta organizada, la concienciación y la
movilización obrera, redoblar el rechazo a la represión capitalista. No podemos
bajar los brazos ante este acoso.
“Si el presente es de lucha, el futuro es
nuestro”.
#NoALaLeyMordaza
¿PROTECCIÓN DE LA SEGURIDAD CIUDADANA?
<<QUE VENGA “”DIOS”” Y LO VEA>>
- Serán sancionadas con multas de 30.001 a 600.000 euros, las reuniones o manifestaciones no comunicadas o prohibidas en instalaciones en las que se prestan servicios básicos para la comunidad afectando a su funcionamiento normal, por ejemplo las protestas en RTVE.
- Por difundir imágenes de la policía entre 600 y 30.000 Euros.
- Por desobediencia pacífica a la autoridad entre 600 y 30.000 euros.
- Por no finalizar una manifestación, si lo exige la policía entre 600 y 30.000euros.
- Por obstaculizar o intentar impedir un desahucio de 600 a 30.000 euros.
- Por un Asamblea o manifestación frente al Congreso de 600 a 30.000 euros.
- Por estar dentro de un espacio ocupado (un centro social ocupado o cualquier otro) de 100 a 600 euros (y esto es para los casos que no son delito; delito es para los que ocupan).
- Por hacer una Asamblea en un espacio público entre 101 a 600 €
- La ley mordaza sancionará el escalamiento a edificios o monumentos sin autorización con multas de 101 a 600 €.
- Se legalizan las listas negras de infractores, es decir manifestantes, activistas, prensa alternativa, etc.…
- La Ley Mordaza permitiría las redadas preventivas, sin necesidad de que haya alteración de la seguridad efectiva, sin ningún tipo de requisito o criterio adicional.
- La Ley Mordaza permitiría la discrecionalidad a las fuerzas de seguridad para emplear los registros corporales externos
- La Ley Mordaza permitiría disolver una manifestación sin previo aviso, cuando existan
- “indicios” de alteración de la seguridad ciudadana.
- Para recurrir en los tribunales habrá que pagar tasas judiciales, cuya cuantía depende de la multa impuesta.
jueves, 11 de diciembre de 2014
PRESENTACIÓN DE LAS NOVELAS: “Serpentario o La agonía de un régimen” y “¿De qué se nos acusa?”
Viernes 19 de diciembre, a las 19,30 h., en la Sala de Exposiciones de la Villa del Conocimiento y las Artes de Mairena del Alcor.
<<Serpentario>>-----término que designa una instalación para la cría y exhibición de serpientes y, en la mitología griega, una constelación que tomaba su nombre de la serpiente, que era el símbolo de la vida renovada. Así se titula esta nueva novela de Felipe Alcaraz que, de nuevo escrita a modo de novela coral, aunque con especial protagonismo de nuestro Gregorio Pruaño, plantea la relación entre alguien totalmente curtido por la realidad y las conspiraciones políticas al uso, en crisis personal (sin miedo ni esperanza), y el imaginario de un proceso constituyente que pretende sacar al ciudadano de su atonía e impotencia en un momento especialmente convulso. Con nombres y escenarios reales, esta novela culmina una gran crónica de su autor sobre la actual crisis, mucho más amplia de lo que se cree, y cierra una trilogía que, con el paso de los años, será referencia inevitable para nuestra memoria colectiva.
<<¿De qué nos acusa?>>-----edición, introducción, estudio preliminar y notas de Alejandro Sanchez Moreno. El 12 de marzo de 1949 fueron asesinados en Sevilla los dirigentes comunistas José Mayo Fdez, Manuel López Castro y Luis Campos Osaba. Miembros de Comité regional del PCE en Andalucía, Fueron condenados a la pena capital, en unos de los procesos represivos más sonados de la posguerra andaluza.
Esta actividad está encuadrada dentro de la IX FERIA DEL LIBRO DE MAIRENA DEL ALCOR. La presentación de estas novelas están organizadas por La Agrupacón Local del Partido Comunista y contarán con la presencia de Felipe Alcaráz y Alejandro Sanchez.
Nuestra DIGNIDAD sigue en MARCHA

<<Serpentario>>-----término que designa una instalación para la cría y exhibición de serpientes y, en la mitología griega, una constelación que tomaba su nombre de la serpiente, que era el símbolo de la vida renovada. Así se titula esta nueva novela de Felipe Alcaraz que, de nuevo escrita a modo de novela coral, aunque con especial protagonismo de nuestro Gregorio Pruaño, plantea la relación entre alguien totalmente curtido por la realidad y las conspiraciones políticas al uso, en crisis personal (sin miedo ni esperanza), y el imaginario de un proceso constituyente que pretende sacar al ciudadano de su atonía e impotencia en un momento especialmente convulso. Con nombres y escenarios reales, esta novela culmina una gran crónica de su autor sobre la actual crisis, mucho más amplia de lo que se cree, y cierra una trilogía que, con el paso de los años, será referencia inevitable para nuestra memoria colectiva.<<¿De qué nos acusa?>>-----edición, introducción, estudio preliminar y notas de Alejandro Sanchez Moreno. El 12 de marzo de 1949 fueron asesinados en Sevilla los dirigentes comunistas José Mayo Fdez, Manuel López Castro y Luis Campos Osaba. Miembros de Comité regional del PCE en Andalucía, Fueron condenados a la pena capital, en unos de los procesos represivos más sonados de la posguerra andaluza.
Esta actividad está encuadrada dentro de la IX FERIA DEL LIBRO DE MAIRENA DEL ALCOR. La presentación de estas novelas están organizadas por La Agrupacón Local del Partido Comunista y contarán con la presencia de Felipe Alcaráz y Alejandro Sanchez.
Nuestra DIGNIDAD sigue en MARCHA

martes, 2 de diciembre de 2014
EL 4-D Y GARCÍA CAPARRÓS
Es
un día 4 de diciembre y en Andalucía las calles se llenan de manifestantes. Cuentan las crónicas que son cerca de dos millones de andaluces los que se
echan a la calle a reivindicar su libertad y su autonomía. Similares
manifestaciones tienen lugar en Galicia el mismo día. Sólo en Málaga el número
alcanza los doscientos mil, que recorren las calles del centro de la ciudad de
manera pacífica, las banderas blanquiverdes al viento.
Todo
transcurre en un ambiente festivo, sin caer en las provocaciones de la extrema
derecha, que pretende reventar los actos. Sin embargo, la manifestación en la
capital malagueña no termina en el orden en que comenzó: al dispersarse la
multitud hay gritos, carreras, botes de humo, confusión. Un disparo realizado
por la Policía Armada alcanza por la espalda a un joven manifestante. Es un
chico de apenas 19 años, se llama Manuel José García Caparrós, afiliado a
CC.OO., trabajador de una fábrica de cerveza. Sus compañeros cargan con el
muchacho y tratan de llevarle al hospital, pero su vida se pierde por el
camino.
Este
crimen se produce en el año 1977. Fue éste un año intenso en España. Se habían
producido las matanzas de Atocha, las legalizaciones de PCE, CGT, CC.OO y UGT y
las primeras elecciones democráticas. Se dividía la sociedad española en una
derecha temerosa a los cambios que se estaban produciendo y que procuraba a
toda costa mantener sus privilegios, frente a una izquierda activa y luchadora
que, sin dejar de respetar el proceso democrático, movilizaba a las masas con
sus reivindicaciones. Se habla en las calles andaluzas de Blas Infante, de la
discriminación con respecto a otras regiones, de autonomía y sobre todo hay un
fervoroso deseo de dejar atrás las oscuras décadas de atraso fascista.
El
asesinato –aún impune- de García Caparrós ocurrió hace 37 años. Si aquel
disparo cobarde hubiese errado su blanco, Manuel José podría haber cumplido en la actualidad los 56.
En
perspectiva, el tiempo en el que sus ojos se cerraron no se diferencia tanto
del tiempo que nuestros ojos ven ahora. Fuerzas reaccionarias se aferran con
sus garras invisibles a sus reservas de poder: sustituyen con urgencia al
monarca anciano por el hijo sin cuestionarse siquiera si ese proceso debe ser
discutido por el pueblo, un pueblo mediatizado llora la muerte del aristócrata
que nunca hizo nada por ellos y que atesoraba sus tierras, las tierras crían
pasto ajenas a las manos desocupadas de los obreros, los obreros observan
impasibles cómo vuelan sus derechos uno a uno y creen que sólo pueden rezar,
rezan los sacerdotes en nuestros parlamentos y nos sermonean sobre lo que
debemos creer, y cree el pueblo en lo que le venden los medios del capital sin
cuestionarse su veracidad.
Puede
que hoy no se disparen ruidosas balas de plomo como en el 77. Pero en silencio
sigue habiendo víctimas. Nos matan silenciosamente al condenarnos a formar
parte de los seis millones de su ejército industrial de reserva, al explotarnos
bajo salarios infames y condiciones abusivas, al defenestrar a las familias de
sus casas, al exprimir nuestros bolsillos para extraer las monedas con las que
pagan sus desastres financieros y al alimentar el miedo poniendo cadenas a
nuestras reivindicaciones con sus leyes mordaza.
¿Hasta
cuándo vamos a esperar para que nuestras calles se vean de nuevo ocupadas por
millones de andaluces?
Los
andaluces queremos volver a ser lo que fuimos.
¡Andalucía,
despierta! ¡andaluces levantaos!
Nuestra DIGNIDAD
sigue en MARCHA
Nuestra DIGNIDAD
sigue en MARCHA
lunes, 24 de noviembre de 2014
viernes, 21 de noviembre de 2014
jueves, 20 de noviembre de 2014
Y LA MUJER VOTÓ...
El 19 de noviembre de 1933 se celebran elecciones legislativas. Las primeras en la historia de España en las que votan las mujeres. Triunfo de la derecha, merced, sobre todo, a la alta abstención habida. La derecha obtuvo 211 diputados (CEDA, tradicionalistas y Renovación Española); el centro, donde los radicales eran hegemónicos, 144, y la izquierda, 94 (PSOE, Esquerra, PCE, etc.). El doctor Cayetano Bolívar es el primer diputado comunista en candidatura unitaria por Málaga.El 19 de noviembre es una de las fechas más importantes de la historia moderna del Estado español. Y, sin embargo, es una de las más desconocidas por la ciudadanía, en general, y las generaciones más jóvenes, en particular. Un día como hoy, en 1933, las mujeres votaron por primera vez en España.
Es la Constitución de la Segunda República la que en 1931 establece, sobre la base del principio general de igualdad ante la ley, los mismos derechos electorales para mujeres y hombres (art. 36). Antes, en las elecciones a las Cortes constituyentes de las que nació el texto constitucional las mujeres gozaron del sufragio pasivo (derecho a ser votadas y elegidas), pero no del activo (derecho a votar). Fue pues en esas primeras elecciones celebradas tras la aprobación de la Constitución republicana cuando las mujeres concurrieron a las urnas en las mismas condiciones de igualdad que los hombres.
Que esta fecha no se recuerde hoy oficialmente en España es muy sintomático del tipo de régimen político nacido de la transición y la Constitución de 1978. El pacto de silencio y olvido en que este se sustenta ha impedido la reivindicación de la herencia republicana, incluyendo sus logros en materia de igualdad de género. De ahí que la educación que las y los estudiantes reciben en las aulas tenga enormes déficits relacionados con este periodo histórico (como, por ejemplo, cuándo es la primera vez que las mujeres votaron en España). No por desinterés o descuido, sino porque su estudio no forma parte de los contenidos que el Estado considera que una ciudadanía mínimamente formada debe conocer de su pasado.
En consecuencia, con la ideología que está detrás de este pacto de olvido, a ninguno de los sucesivos gobiernos habidos desde 1978 -UCD, PP y PSOE- se les ha ocurrido introducir esta fecha del 19 de noviembre en el elenco de festividades oficiales. Si las fiestas oficiales son símbolos y su calendario se compone de las fechas que se quieren recordar, destacar u homenajear como los hitos que jalonan el devenir de una comunidad política, para el régimen nacido de la Transición el voto femenino no es uno de ellos (sí lo son, en cambio, las festividades católicas).
Este silencio contrasta profundamente con la violencia estructural que sufren las mujeres, con que el patriarcalismo subsista, con el hecho de que la violencia de género aumente y con que sus cifras afecten a mujeres cada vez más jóvenes. Mientras, esa Iglesia católica que sigue marcando las festividades oficiales defiende, con el apoyo histórico de los gobiernos citados, la visión de la mujer como subordinada al hombre, es decir, al “cabeza de familia”. Así lo escriben con toda impunidad y sin complejos en sus libros y documentos.
Por todo ello, frente al silencio y desprecio oficial, hoy 19 de noviembre debemos recordar con orgullo a las mujeres y hombres que hicieron posible que en la España de los años treinta, en la España republicana, se avanzara como nunca en la igualdad real. No solo por el voto femenino, sino también por el reconocimiento de los derechos laborales de las mujeres y su total capacidad contractual; por el matrimonio civil con plena igualdad de derechos y deberes para ambos sexos; por el reconocimiento del divorcio; por la obligación legal de regular la investigación de la paternidad; por la igualdad entre los hijos nacidos dentro y fuera del matrimonio; por la exclusión del delito de adulterio (aplicable históricamente solo a la mujer); o por la obligación de proteger la maternidad y la infancia. Cuestiones todas ellas que dejaron de ser privadas para pasar a ser tuteladas por el Estado desde el principio de igualdad y la exigencia de proteger a las personas en situación desfavorecida. Incluso en 1936 la Generalitat aprobó un decreto por el que se legalizaba el aborto y se establecían medidas para garantizar la libre decisión, los derechos y la salud de la mujer.
Romper con esa España patriarcal y católica costó caro a la República. La dictadura franquista terminó de raíz con este proceso y el discurso de la igualdad desapareció del espacio público, volviendo a la sociedad machista y autoritaria cuyas sombras todavía hoy nos persiguen.
Que hoy fuera un día festivo sería no solo un símbolo de una ciudadanía con cultura de los derechos humanos, sino también una buena forma de homenajear a las mujeres y hombres que intentaron cambiar el destino de la historia de este país, y de hacer ver a las futuras generaciones que la igualdad de género es una pieza clave para el desarrollo en términos democráticos de toda sociedad. Mientras no sea así, nos falta una fiesta: el 19 de noviembre.
El día que la mujer española pudo votar por primera vez en unos comicios, Clara Campoamor y Victoria Kent perdieron su escaño.
(La Marea, Mundo Obrero y buscameenelciclodelavida.blogspot.com.es)
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